Al recibir un golpe pueden dañarse los vasos sanguíneos de la zona, que se rompen y liberan sangre que se acumula en los tejidos.
Esta sangre se coagula, dando lugar al hematoma, visible superficialmente.
Se conoce comúnmente como cardenal o morado y se caracteriza porque va cambiando de color conforme pasan los días.
Al principio tiene color rojo-morado, porque la sangre aún está “fresca”, pero después los tejidos van reabsorbiendo la sangre, por lo que disminuye la intensidad del color, y además la hemoglobina, responsable del color rojo, se va oxidando y cambia a colores amarillentos o incluso azulados. Normalmente tras una semana el hematoma desaparece.
El frío tiene un poder antiinflamatorio sobre la contusión, es decir, retrasa la aparición de hinchazón en la zona, de la misma forma que el frigorífico retrasa la descomposición de los alimentos.
Además, el frío desensibiliza la zona, disminuyendo así la sensación de dolor.
Ambas lesiones afectan a los ligamentos, que son como las “gomas elásticas” que unen los dos huesos que forman una articulación, y que tienen cierta flexibilidad para permitir el movimiento.
En el caso del esguince estos ligamentos se desgarran o sufren una distensión, pero los dos huesos de la articulación permanecen en su sitio.
En una luxación, los huesos se separan, lo que se puede apreciar porque se deforma la articulación.
Comúnmente se dice “se le salió el hombro” para decir que alguien ha sufrido una luxación de hombro.
En estos casos se requiere que un profesional sanitario recoloque el hueso en su sitio para que la lesión se cure bien.
Un golpe fuerte en la rodilla puede tener consecuencias leves o muy graves, en función de la lesión producida.
Ante una contusión, Aspispray Sport proporciona alivio inmediato del dolor, un agradable frescor y previene la aparición de hematomas e inflamación de la zona.
Es necesario evaluar la capacidad de movimiento de la articulación de la rodilla, ya que si ante un pequeño movimiento se produce un gran dolor es probable que se haya producido un esguince, o aún más grave, una rotura de ligamentos o similar.
En este caso se recomienda aplicar Aspispray Sport para aliviar un poco el dolor y prevenir la inflamación, y acudir inmediatamente a un servicio médico para que evalúen el alcance de la lesión.
En caso de lesiones como los esguinces, aplicar Aspispray Sport en los primeros momentos tras el golpe alivia el dolor de forma inmediata.
El dolor se puede definir como una experiencia desagradable, tanto a nivel sensorial como emocional.
El dolor se produce cuando el cerebro recibe la señal desde el punto de dolor, a través de los nervios sensitivos de la médula espinal.
Bioquímicamente, el dolor se origina en los nociceptores, que son receptores celulares situados en los órganos o estructuras sensoriales. Los nociceptores captan el dolor y lo transmiten a las neuronas que forman los nervios sensitivos.
En primer lugar, realiza siempre ejercicios de estiramiento, tanto antes de empezar como al terminar el entrenamiento o partido.
Aliméntate bien, sobre todo las horas antes del entrenamiento: ingiere cantidades suficientes de proteínas y alimentos ricos en potasio, como el plátano, que favorecen la buena actividad muscular.
Repón líquidos durante el ejercicio, mejor si es con bebidas isotónicas con complementos minerales.
Si aún así persisten las contracturas, puedes utilizar Aspispray Sport que alivia el dolor de forma inmediata y contiene árnica, escina y bromelina.
Lo primero es comprobar la movilidad del dedo para asegurar que no se haya fracturado el hueso.
Si el dolor es intenso puede que se haya producido un esguince, que puede ser de diferentes grados.
Aplicar frío en la zona para evitar la inflamación y calmar un poco el dolor.
Si se considera oportuno, trasladar a la persona a un centro sanitario para que evalúen el alcance de la lesión.
Disponer de un producto como Aspispray Sport alivia el dolor de los golpes y previene los hematomas.
Contiene árnica, escina y bromelina.
La epicondilitis, comúnmente conocida como el codo de tenista, es una lesión que implica a los músculos y tendones localizados en la cara lateral externa del codo.
Se produce por el uso repetido y forzado a ese nivel, que genera una tensión en los puntos de inserción de los tendones en el hueso del codo, que pueden sufrir pequeñas roturas e inflamación.
Es una lesión más frecuente en personas mayores de cuarenta años, sobre todo mujeres, y no es exclusiva de los tenistas, sino que puede aparecer en cualquier otro deportista y en personas cuyos trabajos implican movimientos repetitivos de este estilo, por ejemplo coger el teléfono una secretaria.
La rodilla es la articulación que se lesiona con mayor frecuencia en los deportistas.
Por un lado, es la articulación más grande del cuerpo y está sometida a un enorme trabajo en cualquier deporte.
Por otro, es una zona con una estructura débil, en comparación con la potencia de los músculos que la rodean.
Hay cuatro deportes con una altísima incidencia de lesiones de rodilla: hockey sobre hielo, fútbol, baloncesto y esquí de descenso.
En otros también es necesario tener una gran precaución con las lesiones y proteger bien las rodillas, como es el caso de la gimnasia, el voleibol o el alpinismo.
La rodilla es susceptible de sufrir, sobre todo, roturas de ligamentos o lesiones por sobrecarga, que comienzan con un leve dolor pero que pueden evolucionar hasta ser crónicas.
Una de las lesiones más importantes, que ha retirado a más futbolistas de la profesión, es la rotura del ligamento cruzado anterior.
Cuando se realiza deporte es muy importante respetar algunos consejos básicos para evitar lesiones o posibles alteraciones de la salud debidas a la práctica deportiva.
Realizar un buen calentamiento, con ejercicios de estiramiento adecuados es fundamental.
En el caso de acudir a un gimnasio es importante hablar con el preparador físico, para que asesore a cada persona sobre la conveniencia de los ejercicios para su estado físico y su objetivo.
Se debe realizar ejercicio en lugares con buena iluminación, ventilación y limpieza, y empleando material que esté en buenas condiciones.
Es imprescindible llevar un calzado deportivo apropiado para el deporte a realizar: no es lo mismo correr en una pista de atletismo que acudir a una clase de aerobic. Llevar siempre calcetines y los cordones bien atados puede evitar lesiones como por ejemplo esguinces.
En caso de deportes de contacto es importante proteger el cuerpo, sobre todo las regiones más expuestas, por ejemplo las espinilleras son fundamentales en el fútbol.
También es recomendable proteger aquellas articulaciones que han sufrido una lesión anterior, y que pueden estar más débiles, como los codos o las rodillas.