Existen algunas medidas y buenos hábitos que pueden ayudar a mantener el equilibrio natural de la zona íntima previniendo la aparición de irritaciones e infecciones vaginales:
- Escoger ropa preferentemente holgada que permita la circulación del aire.
- Elegir preferiblemente ropa interior de algodón que facilite la transpiración.
- Después de nadar en el mar o en una piscina, ducharse y secarse cuidadosamente. Evitar permanecer demasiado tiempo con el bañador mojado.
- Higiene íntima una o dos veces al día realizando el lavado desde la parte delantera a la parte trasera para evitar introducir en la vulva bacterias del recto. Nunca en dirección contraria.