La Vitamina C, a dosis terapéuticas (entre 500 y 1000 mg al día), ayuda a las defensas ya que se concentra en los glóbulos blancos o leucocitos, que son las células de defensa del organismo, aumentando su eficacia.
La Vitamina C es un micronutriente esencial para el organismo que se encuentra principalmente en las frutas. Es la vitamina más inestable. Se destruye con la luz, el calor, la cocción, el almacenamiento y la congelación.
Como el cuerpo humano es incapaz de producirla, debemos tomar la Vitamina C que nuestro cuerpo necesita diariamente.
La Vitamina C a dosis terapéuticas (entre 500 y 1.000 mg) actúa a nivel del sistema inmunitario favoreciendo una respuesta eficaz frente a las infecciones y también reduciendo la duración y severidad de los síntomas del resfriado.
La Vitamina C es una vitamina segura porque es de carácter hidrosoluble, por lo que no se acumula en el organismo.
Únicamente si tiene historia de cálculos renales o gota debe consultar con su médico.
Al igual que el resto de vitaminas son sustancias que NO engordan, no aportan calorías:
1000 mg de Vitamina C = 0 calorías
La Vitamina C no es excitante, es una sustancia natural que el organismo necesita diariamente.
Es aconsejable la suplementación cuando se toman antibióticos o suplementos de hierro.