Es la inflamación de un tendón (punto de anclaje de un músculo en el hueso). Suele producirse por movimientos repetitivos realizados sin una debida postura, agravados por la disminución de la vascularización en personas mayores.
Principalmente la tendinitis puede ser de dos tipos, aquílea (tendón de Aquiles, talón) o bicipital (bíceps, desde el hombro al codo). Los esguinces, ejercicios inhabituales y los microtraumatismos pueden predisponer a una futura tendinitis.
El síntoma más frecuente de la tendinitis bicipital es el dolor local a nivel del codo, que puede impedir una flexión correcta del brazo. Este tipo de tendinitis aparece tras un esfuerzo prolongado. La tendinitis aquílea da lugar a un dolor constante e intenso en el tobillo que impide andar con normalidad, obligando a andar con el pie plano.
Ante una sospecha de tendinitis se recomienda acudir al médico para que evalúe el alcance de la lesión y la necesidad de tratamiento antiinflamatorio.