Las razones por las que una persona puede sufrir una caída de cabello más acusada de lo normal pueden ser varias:
- caída del cabello estacional en otoño o primavera
- períodos de estrés intenso, ansiedad o depresión
- fluctuaciones hormonales (p.ej. post-parto, embarazo, menopausia)
- trastornos endocrinos (p.ej. disminución de la función tiroidea)
- trastornos metabólicos o nutricionales (p.ej. anemia)
- dieta pobre en vitaminas y minerales
- tratamiento con ciertos medicamentos (p.ej. quimioterapia)
- infecciones de la piel (p.ej. foliculitis)
En cuanto percibas una caída de cabello superior a la habitual, es importante dar con una solución eficaz. Si el problema persiste aun habiendo seguido un tratamiento, es recomendable acudir a un médico especialista (dermatólogo) para que pueda recomendarte algo específico y adaptado a tus necesidades.